lunes, 19 de febrero de 2018

EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS

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El Castillo de Simancas, sede del AGS
Foto: Rabiespierre
El Archivo General de Simancas (también conocido por sus siglas, AGS) es un extraordinario archivo estatal español ubicado en la localidad de Simancas (Valladolid) muy próxima a la capital. Fue fundado por Carlos I en 1540, siendo el primer y más antiguo archivo oficial de la Corona de Castilla.​ El edificio, construido en el siglo XV y reformado por Juan de Herrera y Francisco de Mora, conserva gran parte de la documentación producida por los órganos de gobierno de la Corona de Castilla y posteriormente de la Monarquía Hispánica y del Reino de España hasta Isabel II.
La evolución cronológica de la institución ha estado marcada por el devenir de la Corona de Castilla. Uno de los principales hitos se produjo en 1588, cuando Felipe II otorgó la Instrucción para el Gobierno del Archivo de Simancas, un documento clave para entender la gestión tanto de este archivo como de otros de la península.​ Por otro lado, los momentos de pujanza o de retraimiento de la monarquía castellana quedaron reflejados en forma de llegada de documentos o carestía de recursos. También los daños sufridos durante la Guerra de la Independencia tuvieron importantes repercusiones en lo que hoy es la institución.
Felipe II reguló el funcionamiento del AGS en 1588
En su interior se desarrollan no sólo tareas de conservación y catalogación de los documentos que alberga, sino que además es un museo y un lugar en el que se puede investigar a partir de sus fondos. Estos son muy extensos y se organizan en casi treinta secciones.
En la actualidad es un organismo dependiente del Ministerio de Cultura de España. La UNESCO le otorgó la distinción de Patrimonio de la Humanidad en 2017 dentro de su categoría Memoria del mundo.
Un Estado del siglo XVI como la Corona Castellana, que pretendía sumarse a los nuevos tiempos de modernidad, necesitaba rodearse de un aparato burocrático perfectamente articulado, y en ese sentido la figura del archivo fue crucial.​ Desde el primer momento se planteó, aunque sin concretar el lugar, que estuviese emplazado en una fortaleza, por mera cuestión de seguridad a la hora de custodiar los documentos que iba produciendo el aparato estatal.
El hecho de que se fundase de manera tardía tiene una cierta connotación negativa por el retraso que implica respecto a otras potencias europeas, pero también positiva, pues, si se pudo fundar, fue porque el contexto sociopolítico lo permitía, las instituciones estaban asentadas y producían documentos que requerían una conservación adecuada.
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Testamento de Isabel la Católica (1504)
Desde el primer momento y hasta tiempos recientes, el AGS no fue destinado a tareas de índole cultural,​ pues sólo respondía a una necesidad expresa de un sitio para conservar los documentos. En esa línea, un archivo centralizado es un punto de apoyo para el buen gobierno de un monarca, pues en él se hallan físicamente los documentos que legitiman su mandato.
Con el paso del tiempo, la fundación del Archivo de Simancas se ha encumbrado a la categoría de «hito de la archivística española».​ En cierto sentido lo fue, ya que, tras varios intentos, allí se concretó la idea de establecer un archivo oficial en Castilla. Además, éste se dotó casi cinco décadas después (en 1588) de un reglamento pionero en cuanto a su funcionamiento.
Si se compara la fundación del Archivo de Simancas con los archivos semejantes de otras coronas europeas, se nota un evidente retraso de la Corona de Castilla. Sin embargo, la historiografía tradicional ha descubierto diversos intentos anteriores o precedentes de la fundación de un archivo. La idea más extendida es que Juan II y Enrique IV de Castilla mandaron recoger algunos documentos para reunirlos en un lugar preciso, algo que no se concretó pero que se utiliza como ejemplo de un precedente. 
Real Cédula de creación (1540)
La fundación exacta de la institución simanquina responde al año 1540. En ese año, Carlos I estableció, en una cédula que se conserva en Bruselas, la creación de un archivo oficial de la Corona de Castilla en el castillo de Simancas.​ En el momento de su fundación la institución compartió edificio con una cárcel pero, a pesar de ello, la determinación por hacer un gran archivo centralizado era clara, y desde 1542-1543 hay constancia de que se llevaron a cabo obras para acondicionar el edificio, al tiempo que se recibían las primeras remesas de documentos.
La organización del AGS responde a su evolución histórica. Al ser una institución que se nutre fundamentalmente de documentos administrativos, sus fondos y secciones en los que se organiza responden a esta trayectoria.
Las secciones son casi treinta, pero de la Plaza Bores propone una organización en ocho grupos:
  • Patronato Real: se trata de una colección organizada por Diego de Ayala entre 1564 y 1567,​ basada en textos que no provienen de una institución determinada sino a la labor selectiva del archivero.​ Hasta el siglo XIX se han seguido incorporando documentos al Patronato Real, aunque de manera esporádica dado que la tendencia era no desglosar los documentos que iban llegando a Simancas.​ Por tanto, el grueso del material contenido en esta colección documental pertenece a la época de los Reyes Católicos, Carlos V y Felipe II.​ Por los documentos que contiene se considera en la actualidad la parte más valiosa del AGS.
  • Secretarías del Consejo de Estado (siglos XV-XVII) y Correspondencia Diplomática del siglo XVIII: es la sección más consultada de Simancas.​ La parte más antigua de esta colección recoge documentos muy variados, compilados durante los intentos precedentes de crear un archivo centralizado en Castilla.​ Sin embargo, una vez se consolida la institución simanquina llegan regular y sistemáticamente remesas procedentes del Consejo de Estado,​ llegando a contener más de 8000 legajos cuya temática principal son las relaciones de España con otros Estados.​
  • Secretarías de los Consejos de Flandes, Italia y Portugal (siglos XVI-XVII): los documentos aquí contenidos tradicionalmente se han denominado "provinciales", por provenir de consejos dedicados al gobierno de una provincia y no a instituciones centradas en aspectos generales de la monarquía. Es una sección que tradicionalmente ha dado pie a confusiones, dado que buena parte de los legajos de los consejos de Flandes y Portugal ingresaron en el AGS unidos a una remesa de la Secretaría del Consejo de Estado.​ Empero, son documentos totalmente independientes y pertenecientes, como su propio nombre indica, a los Consejos de Flandes, Italia y Portugal.​
  • Secretarías y Escribanías del Consejo y de la Cámara de Castilla (siglos XV-XVII): contiene documentos de muy diversa índole, pues las competencias del Consejo Real de Castilla fueron muy amplias, ostentando funciones consultivas, legislativas y judiciales.​ Esta sección potencialmente podría contener la historia castellana entre los siglos XV y XIX, pero la realidad no es así: tanto en la recopilación de los documentos como en su conservación ha habido muchos descuidos.​ Por tanto, la mayoría de la información contenida es del siglo XVII en adelante, según informan diversos inventarios realizados.​
  • Registro del Sello de Corte (1475-1689): ha recibido diversos nombres según el archivero, como "Registro de Corte" para Diego de Ayala o "Registro general de Corte" para Riol.​ Los fondos contenidos están formados por más de 2500 legajos que comparten la característica de ser documentos procedentes del gobierno real y rubricados con un sello mayor.
  • Casa Real-Obras y Bosques (siglos XV-XVII): este grupo está dividido en dos partes claramente diferencias. La parte "Casa Real" alude a un compendio realizado por Don Mariano Alcocer en el cual reunió varios documentos que tenían como característica común referirse a miembros o patrimonio de la familia real.​ Por otro lado, "Obras y Bosques" contiene la documentación de la Junta de Obras y Bosques, una institución dedicada a la conservación y la ampliación del patrimonio regio en sentido amplio: desde palacios hasta lugares de caza.​ En líneas generales es documentación muy fragmentada y por tanto de difícil consulta.
  • Secretarías del Consejo de Guerra (siglos XV-XVII) y Secretarías del Despacho de Guerra (siglo XVIII) y del Despacho de la Marina (siglo XVIII): contiene la documentación emitida por los ejércitos terrestre y marino.​ Está dividida en tres partes que, en total, suman más de 13000 legajos, siendo así una de las secciones más amplias y completas del AGS.​ Dicha división responde a la procedencia y la naturaleza de los fondos contenidos: "Secretarías del Consejo de Guerra", también llamada "Guerra Antigua", contiene documentos de la época en que el Consejo de Guerra abarcaba tierra y mar, es decir, antes de que se dividiese en 1586;​ "Secretaría del Despacho de Guerra" alberga una colección documental mayoritariamente del siglo XVIII procedente de la Secretaría de Estado y del Despacho de Guerra, creada tras la reforma administrativa de Felipe V;​ y "Secretaría de Marina" contiene alrededor de 750 legajos y 75 libros procedentes de la Secretaría de Estado y del Despacho Universal de Marina.
  • Hacienda: forma más de la mitad del archivo (más de 38000 legajos)​ y en él se incluyen documentos procedentes de las Secretarías y Escribanías del Consejo de Hacienda (siglos XV-XVII), la Contaduría Mayor de Hacienda (siglos XV-XVIII), la Dirección General de Rentas (siglos XVIII) y otras instituciones.​ Son legajos fundamentalmente administrativos muy útiles para la realización de estudios relacionados con la economía. Por su volumen, los investigadores señalan que toda la documentación relacionada con la historia económica de la corona castellana entre los siglos XV y XIX se halla en el AGS. Sin embargo, hay algunas excepciones, como los documentos contenidos en el Archivo Central del Ministerio de Hacienda o los Juros del Archivo Histórico Nacional.
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Ratificación del Tratado de Alcaçobas (1479)

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